viernes, 12 de septiembre de 2014

Magdalenas chungas...

Hace como unos 20 días, un sábado, mi madre me trajo como detalle para desayunar unas magdalenas, que a veces suelo comprar... digo a veces porque normalmente lo hago yo en casa, pero suelo tener siempre algo por si de repente se me acaba y salgo pues de campamento o qué sé yo... Bueno el caso es que esas magdalenas son de una marca muy conocida y consumida por los celiacos.
Días antes de ese sábado había estado con un vértigo bastante fuerte... la cuestión es que como una madalena, mojada en el "colacao sin gluten" y me sabía rara, pensé: "habrán cambiado la receta";  tomé otra y el sabor era más fuerte, como a gasolina; he de decir que nunca he probado la gasolina, pero es una de esas asociaciones de sabores, olores y recuerdos en las que los sentidos se cruzan. La olía... pero olía a madalena, pero la probaba y ¡madre mía, podría uno llenar el depósito del coche! Me pareció tan raro... pero no sé lo asocié a que mi cuerpo, seguramente estaría raro.
Esa noche y el día siguiente, el domingo, estuve con diarrea y náuseas.... y como sabía que ¡por nada! había consumido gluten... lo achaqué al vértigo: "¿Me estará dando otra vez, aunque no esté mareada?
El lunes volví a desayunar con una magdalena y otra vez sabía mal... , no sé por qué se me encendió una lucecita y se me dio por sacar todo el resto de las madalenas, empaquetadas individualmente, del envoltorio grande y cuál es mi sorpresa que estaban con moho, bastante extendido... miro la fecha de caducidad y aún falta un año... así que rápidamente mi madre llevó las madalenas de vuelta al supermercado, le devolvieron el dinero y nos recomendaron poner una reclamación por medio del teléfono de atención al cliente... Llamo, explico el caso, muy amablemente me toman los datos etc.... y me dicen que llevarán el producto a un laboratorio y se pondrán en contacto con la empresa que hace las madalenas...
A los pocos días me llaman de la marca del producto y me preguntan que si fui al médico para comprobar que mis molestias (diarrea y náuseas) son efectivamente de las madalenas o de otra cosa... Le digo que no... que blanco y en botella... y me dice que es imposible que por comer las madalenas en mal estado me ponga enferma... le digo que entonces qué hago, que si me las como o qué (irónicamente, claro). Supuestamente, ya sabían que las madalenas de ese lote estaban malas porque les echaron menos de no sé qué ingrediente y las mandaron retirar de las tiendas, pero que seguramente que en la tienda donde las compré las dependientas no se enteraban mucho y las dejaron... Es decir, que la culpa era del supermercado, no de la fábrica.
Y me dice que me van a mandar una caja con productos gratuítamente para compensarme.
A los pocos días me llega la caja, la abro y traía galletas de chocolate, magdalenas de chocolate y de las normales, pan de barra y de molde... Vale.
Compruebo todas las fechas, abro las madalenas de chocolate, por supuesto las saco todas del paquete para que no me pase lo de la otra vez, y  ¡bingo, otro perrito piloto! otra vez con moho... ¿ahora la culpa también es del supermercado?
Directamente fueron a la basura, ahora tengo abiertas las normales, que moho no tienen.... pero no me atrevo a comerlas, ya que las que comí la primera vez no tenían moho (porque aún no le había dado tiempo a salir...) y estaban malas.

En fin... de momento, no sé si decir el nombre de la marca, puesto que ya se lo he hecho saber a ellos, y espero que pongan más cuidado, supongo que habrá sido un percance puntual, tampoco quiero ser alarmista y dejar por los suelos la reputación de una empresa, pero en una larga temporada no creo que compre muchos productos de ellos.

martes, 2 de septiembre de 2014

GRACIAS

Gracias por vuestras miles de visitas, por seguir mis entradas la mayoría de las veces desde el silencio; aprovecho para animaros a participar con vuestros comentarios, podéis ser objetivos al 100 %, no tenéis que hacer la pelota, jejeje... Y sobre todo os animo a probar las recetas que comparto con vosotros y otro tipo de experiencias que iré compartiendo.
Este año, desde septiembre del año pasado hasta aquí, rara ha sido la vez en que haya compartido o me haya expresado sobre alguna experiencia personal... la verdad es que, personalmente, ha sido uno de los peores y más difíciles años de mi vida, debido a diversas cuestiones, una detrás de otra y a veces solapadas...como por ejemplo la salud de mi madre, una de ellas, gracias a Dios todo ha salido bien y está en proceso de mejorar semana tras semana; y las otras... mejor no preguntéis, sólo una persona sabe lo que ha pasado (mi marido) pero he decidido intentar pasar página... aunque mi carácter, salud, emociones y pensamientos no se han visto favorecidos (desde mi visión y desde fuera) para nada en algunos aspectos, sigo luchando para recuperar y añadir todo lo bueno.
Pero a pesar de todo lo malo, no puedo decir que Dios no ha estado a mi lado, algunos días he sentido como si Él, literalmente, me llevara en volandas...por mis propias fuerzas no podía mantenerme en pie para caminar por la calle; no puedo decir que esté en perfecto estado, pero no sé lo que hubiera pasado conmigo realmente si en medio de todas estas circunstancias Dios no hubiera estado presente, realmente lo he sentido. Sobre todo GRACIAS A ÉL.
Ya no diré más... simplemente gracias a todos.