Está delicioso, ligero, sano y lleno de vitaminas. Os animo a que lo preparéis porque es súper fácil de hacer.
Se pela 1/2 kilo de zanahorias y se trocean.
Se pela y trocea una cebolla.
Se limpia y trocea un puerro.
Se cuecen estas verduras y algunas hojitas de albahaca en 1/2 litro de leche (el truco para que no se pegue la leche, es poner la cazuela algo humedecida).
Se precalienta el horno a 180 ºC.
Cuando estén cocidas se apaga el fuego y se pasa a una jarra ancha para poder batir.
Se baten las verduras y la leche con 3 huevos y se sazona con sal, pimienta y nuez moscada rallada.
Se vierte en moldes individuales (o más grandes) y se hornea al baño María 30 ó 40 minutos.
Se desmolda cuando haya templado un poco y a disfrutarlo que está MUY rico.
Se puede tomar frío o caliente.
